¿Qué cantan los poetas andaluces de ahora?
¿Qué miran los poetas andaluces de ahora?
¿Qué sienten los poetas andaluces de ahora?

Cantan con voz de hombre..
¿pero dónde los hombres?

..con ojos de hombre miran,
¿pero dónde los hombres?

..con pecho de hombre sienten,
¿pero dónde los hombres?

Cantan, y cuando cantan
parece que están sólos...

Miran, y cuando miran
parece que están sólos...

Sienten,..y cuando sienten
¡parecen que están solos!..

¿Es que ya Andalucía
..se ha quedado sin nadie?

¿Es que acaso en los montes andaluces
..no hay nadie?

¿Es que en los mares y campos andaluces..
no hay nadie?

¿No habrá ya quien responda a la voz del poeta?
¿Quien mire al corazón sin muros del poeta?

¡Tantas cosas han muerto..

que no hay más que el poeta!

¡Cantad alto!
..Oiréis que oyen otros oidos.

¡Mirad alto!
Veréis que miran otros ojos...

¡Latid alto!
..Sabréis que palpita otra sangre...

No es más hondo el poeta..
en su oscuro subsuelo, encerrado...
Su canto asciende a más profundo
cuando , abierto en el aire..,
ya es de todos los hombres...

Rafael Alberti

Tercer Encuentro

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martes, 2 de abril de 2013

Tsunami

TSUNAMI

 
 
Inmensos nubarrones se han tragado

Como si fuesen carneros hambrientos

Las últimas briznas de luz solar.
 

Estalla la tormenta.

Sobre el campo y en el inmenso cielo,

Culebrillas zigzagueantes vuelan

Sobre los árboles, testigos mudos

De lo que está pasando:

Es la noche del día.


De vez en cuando un rayo

Descarga su ira ciega sobre el agua

Del remansado lago enajenado

Que no se inmuta. Arriba en la montaña

Torrentes de agua turbia

Arrasan cuanto encuentran a su paso.
 

Y es la nueva energía

Despiadada y fecunda

De la naturaleza creadora

La que viene arrasando

Sin distinguir lo bueno de lo malo.


El fuego quema la sangre dormida

De los que se ocultaban en la sombra.

Y en lo oscuro de este tiempo maldito

El lago ya se agita

Como si fuese un mar embravecido

Que se lo traga todo.


Ya es tarde para ponerse a resguardo

Del tsunami. La historia se repite

Como la piedra aquella que rodaba

De país en país, de pueblo en pueblo.

Ahora el tsunami alcanza el mundo entero
 
Y nada queda al margen:
 
Tenemos que mojarnos

Y perecer o revivir luchando.


(Antonio Capilla, EL FUEGO EN LA PALABRA, Huerga y Fierro Editores, Madrid, 2012)

martes, 8 de enero de 2013

EL PÁLPITO DEL PENSAMIENTO INSOMNE


Ansiedad de las horas que parecen
Ciclópeas cuando el tren sigue en marcha
Hacia un destino incierto
Cuyo andén reconoces
Sumido en el misterio
De una ciudad sin nombre.

Pero, ¿quién puede detener el pálpito
Del pensamiento insomne?

Te gustaría poder nombrar las calles
De esa ciudad a la que el tren te arrastra.
Y sin embargo sabes
Que como la ciudad
Los nombres de las calles
También son innombrables.

¡Ay, si pudiera detener el pálpito
Del pensamiento insomne!

¿Quién anda por las calles?:
Autómatas sin rostros,
Sombras que deambulan sin nombrarse
En la ciudad de la ansiedad del tiempo
De un tren que marcha hacia un destino
Tan cierto como incierto…

Y tú sigues sin poder detener
El pálpito del pensamiento insomne.

Insomnio que te atrapa… Y sobreviene
La ansiedad en la noche
Por un destino incierto
De una ciudad sin nombre
De calles innombrables
Y sombras que deambulan sin nombrarse.

viernes, 13 de enero de 2012

********** TAL VEZ EN EL OCASO **********


(Pintura de Juana Alba)


Tal vez en el ocaso

Te sientes junto al fuego...

Y pienso que, añorando
El tiempo que pasó,
Tu  ser enamorado
Transido de recuerdos
Las flores del amor
Traerás junto a su lar. 

Son flores renacidas,
Primicias del hogar
Que juntos construimos cada día,

El pálpito del tiempo
Que amando transitamos,
Los actos renovados
De nuestra mutua entrega compartida.

Yo sé que en el ocaso
Azul continuará
De este mi amor el fuego
Mientras me quede aliento.
El mismo que me nace
Quemándome la carne
    Y tú me das.    
                                     Querida,
Cuando la nieve anuncie
El alba del final,
Y cuando el frío alcance
El sueño que soñamos,
Un hálito de fuego
Nacido de la entraña
Del tiempo que ahora es nuestro
nos seguirá abrigando.

De puertas y ventanas
Abierta la morada
La luz del nuevo día
Contemplaré tranquilo
Teniéndote a mi lado...

Y, dulces las mañanas
Del azulado invierno
Que en ti será benigno,
Sentado junto al fuego
Contemplaré pasar.


(Antonio Capilla Loma, VIENTO DEL SUR, Huerga y Fierro Editores, Madrid, 2009)
http://lavozquenadieapaga.blogspot.com/