¿Qué cantan los poetas andaluces de ahora?
¿Qué miran los poetas andaluces de ahora?
¿Qué sienten los poetas andaluces de ahora?

Cantan con voz de hombre..
¿pero dónde los hombres?

..con ojos de hombre miran,
¿pero dónde los hombres?

..con pecho de hombre sienten,
¿pero dónde los hombres?

Cantan, y cuando cantan
parece que están sólos...

Miran, y cuando miran
parece que están sólos...

Sienten,..y cuando sienten
¡parecen que están solos!..

¿Es que ya Andalucía
..se ha quedado sin nadie?

¿Es que acaso en los montes andaluces
..no hay nadie?

¿Es que en los mares y campos andaluces..
no hay nadie?

¿No habrá ya quien responda a la voz del poeta?
¿Quien mire al corazón sin muros del poeta?

¡Tantas cosas han muerto..

que no hay más que el poeta!

¡Cantad alto!
..Oiréis que oyen otros oidos.

¡Mirad alto!
Veréis que miran otros ojos...

¡Latid alto!
..Sabréis que palpita otra sangre...

No es más hondo el poeta..
en su oscuro subsuelo, encerrado...
Su canto asciende a más profundo
cuando , abierto en el aire..,
ya es de todos los hombres...

Rafael Alberti

Tercer Encuentro

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domingo, 3 de febrero de 2013

Tú...


Obra de Winslow Homer

Tú,
dulzura fugaz,
luz en turbulencia,
crepúsculo en huida,
burbuja que fulgura.

Tú,
huella ritual
que fluye augusta,
cúmulo, brújula, suma.

Tú, juventud.
¡Oh, voluptuosa
Y dulce juventud!

©Trini Reina
agosto 2012

sábado, 26 de enero de 2013

Algo se mueve...


Fotografía de Michal Mozolewski


Algo se mueve
-a tientas-
en esta noche absoluta
de luna ausente
y mudos grillos.

Algo
que hábil se expande
y alarga
y codicia.
Reliquia insurgente
que muerde las capas del individuo,
y se vuelve y revuelve
como sierpe nociva,
que engulle y disuelve la entereza
que las horas blancas nutrieron.

Algo se mueve.
Se mueve y carcome
el frágil núcleo de la dicha.

©Trini Reina 
Octubre 2012

domingo, 20 de enero de 2013

Vehemencia XXVI


Obra de Fabián Pérez

Quise maldecirte,
negarte,
desconocerte,
olvidarte,
mas se me niega la ventura.

Y te convoco,
y te condeno,
y no vienes,
y te insisto,
y te…

Y nada me exonera de esta vorágine que  encadena
a la derrota,
al absurdo,
al delirio,
al silencio.

©Trini Reina
Noviembre de 2012

viernes, 9 de noviembre de 2012

Abandonó su sombrero...

Obra de Tamara Lempicka


Abandonó su sombrero
al aire de poniente.
 
A prisa cruzó
-sin meditarlo-
las líneas del agua,
arrebató rincones
al musgo,
desoyó censuras, 
asoleó distancias,
sustentó al delirio,
debilitó a lo imposible.
Sedujo veranos,
como pájaro que emigra,
y, convencida,
aguardó su llegada,
en los andenes de la aurora.

Y regresó la noche
y el sombrero
-que el poniente se llevara-
y el musgo
y los pájaros…

©Trini Reina

sábado, 3 de noviembre de 2012

Junto a la orilla


Junto a la orilla,
la mujer
es puñal de luz
hiriendo de muerte
a la noche.

El mar la convoca,
la palpa,
la seduce,
la ciñe,
la empapa.
El mar…
quejido de ida y vuelta
desgajando el silencio
en que su piel se hiela.

En la arena,
el primer sol descubre
-entre plumas y algas-
las sandalias
-alineadas con esmero-
y la blusa
que el agua rechazara.

Y en el aire
se hace ala
la aguda ausencia
de la que ya no es.

©Trini Reina

lunes, 22 de octubre de 2012

La fiesta


Obra de Jean Frédéric Bazille

Aquello sí era una fiesta.
Una fiesta inimitable
donde su vestido girando se enredaba
en las rosas que afinan las esquinas.
Una fiesta  donde la noche
sembraba cascabeles
que bajo sus sandalias amanecían.
La música era una sucesión
de allegros y arpegios prodigiosos.
El silencio allí era lo absurdo,
y ni la más ínfima sombra
osaría convidarse.
En ese escenario azul
danzaban desinhibidas,
translúcidas, desnudas,
ella y la alegría.

Cerraba la mujer los ojos
y, al abrirlos,  seguía rodeada
por los cacharros  de la cocina,
el hollín(que mantenía orbitando su planeta)
la severidad de sus murallas decadentes…

En la alacena la rutina se relamía,
libando los últimos restos
de una fiesta sin memoria.

©Trini Reina

martes, 2 de octubre de 2012

Yo te astro y tú me blusas


Obra de  Nicoletta Tomas

Yo te astro y tú me blusas.

Y mientras cae la seda
entra lentamente
la noche sin invitarla.

Yo te verano y tú me enaguas.

Y la prisa carece de pericia
en la liza de nuestras manos.
Y el girar precipita el vuelo
de esa flor que alterna
tejido e impaciencia.

Tú me lengua y yo te ojos.

Y hecho llama
te acercas a mi cuerpo
que espera y recibe
tus besos urgentes.

Y es fascinante
el ondularse de dos cuerpos
que en uno se transforman
mientras se apresura
el consenso de dos sexos
livianos  y encendidos.

Y yo te fuego y tú…
Tú  me fiebres.

©Trini Reina

sábado, 18 de febrero de 2012

Venturas

“Que la suerte te busque”
Luis García Montero


Que la suerte te salga al camino
y te bañe con sus dones.
Que siembre algas bajo tus pasos
o remos en tus aires.
Que portes la risa entre las manos,
la alegría sobre la boca.
Que te galantee la luna
con cíngaras cadencias.
Que lejos de ti huyan las incógnitas
y el sol encanezca en tu frente.
Que, si aura quedó de mí,
se diluya como granizo en el estío.
Que te seduzcan las Evas que amas,
los pájaros, el placer, las auroras.
Que la suerte te salga al camino...

En la ciudad de agua y golondrinas
te hallé y, aunque aún es mayo,
el silencio de tus ojos me gritó
que abril existe...
Existe, mas lo habías olvidado.

Trini Reina
Junio 2009

miércoles, 25 de enero de 2012

Carmen

Dama engalanada
de eterno traje,
surges como del agua,
interrumpiendo el paisaje.

Figura de lenta gubia,
has sorprendido al aire
que, al norte de tu talle,
gira alucinado,
sin veleta que le salve.

Un pájaro encendido
-celoso plumaje-
besa tu frente fría
y, confortado, parte
a los álamos tendidos,
donde su nido yace.

A la intemperie trepa
el corazón de la tarde.
Noviembre es fragua
donde la nostalgia arde.

Trini Reina
Junio 2009

viernes, 28 de octubre de 2011

Se sucedían...

Se sucedían,
como olas sin dueño,
aquellas sombras estivales
en los iris de los siglos.

Caían,
lumbre desde las cumbres,
sobre la luz azul de tu talle.
Al bies,
tras tus andares se precipitaban.
Cabrioleando
se crecían,
audaces,
hasta girarse airadas
y atravesarte,
trasminando tu sangre
de sur y melancolía.
©Trini Reina
Septiembre 2011

sábado, 22 de octubre de 2011

Dicen...

"Desolada" de Isabel Navarro Verdú®

Dicen
que al alba avistaré
una estrella transparente,
que la quietud que transito
es circulo, pan y hoja,
que en estas arenas serpentea el olvido,
que sellaron, a cal vencida, los abismos.

Dicen
que entorne los ojos
y atienda al tantán del crepúsculo,
que avance sin creer ni crear horizontes
en la bahía de la retina.

Dicen
que aquí no me alcanzarán
las pinzas de la derrota
y una abeja minúscula me silva
que tampoco sabrá mi lengua
de los azúcares de la contienda.

Al oeste presiento un éxodo de espuma
y, bajo mis pies,
un seísmo de hierbas,
regazo para el impulso adormecido.

¿Dónde estoy?

Dicen
que al alba avistaré
una estrella transparente,
mas me diluyo en un paréntesis de agua.
Y a lo lejos, a lo lejos,
una voz primitiva reverbera
y confirma que me hallo
en el vientre voraz de la Nada.
®Trini Reina
Septiembre 2010

viernes, 26 de agosto de 2011

¿Qué aguardas?

Claude Monet "A la orilla de río"
¿Qué aguardas
solitaria sombra amarga?
Ahí conspirando con la espuma,
mientras tu alma se adelgaza.
Di, ¿qué aguardas?,
tan ajena a la fortuna,
mujer desnuda
de hombre y amor.

Tu cuello,
blanca luna que se recuesta,
tu boca,
sed y grito
convocando fuegos transparentes
que te alleguen,
 a esa orilla
que se te niega.
Tus ojos,
llamas negras y  prohibidas,
lento, lento humo para mi desvarío.

Mi vencida voz impaciente
se posa en tu figura impasible.
Y sigo aquí,
torpe heraldo que conmueve,
y en vano te nombra.

Y pierdo,
pierdo la verticalidad de este deseo
que fracasos sangra,
y giro,
giro dentro de la soledad que me cubre
con la sierpe de tu desprecio,
y me acuna la cóncava luz fría que deriva
hacia el témpano voraz
que en mi costado se demora.

¿Qué aguardas?, di.
¿Qué aguardas?
suspendida en la arboladura
donde sentaste tu sombra.

Trini Reina

viernes, 5 de agosto de 2011

Todo el fuego...

Todo el fuego, todo el fuego
atenuando cierzos y nortes,
alisando hielos y espinas,
mordiendo inviernos, madrugadas;
sembrando rojos en las sombras.

Todo el fuego, todo el fuego
incendiando su sangre temeraria,
sus senos tendidos en la blusa de la espera,
la esfera escarlata,
de las ansias suspendidas.

Todo el fuego, todo el fuego:
liberto, candente, fragua  y cobre.
Ascuas sonoras diluyendo,
la nieve voraz,
de su vientre atardecido.

Trini Reina

miércoles, 4 de mayo de 2011

Lazos de agua

"Noche" de Isabel Navarro Verdú

Trae la noche ingrávida
saetas en su pecho aleve,
cinco heridas inconcretas
cruzan sus páramos celestes.

Tiene hielo en las pupilas,
y en el talle, de este a oeste,
ramas álgidas de yedra
y un cuchillo de hiel caliente.

Los lobos de la distancia,
oscuras sentencias turgentes,
trepan el monte cetrino
del plenilunio irreverente.

Esta noche equivocada
lleva una  pena entre los dientes,
lazos de agua en el cabello
y alacranes en el vientre.

Se acuesta la madrugada
en la espesura prepotente.
El silencio devora auroras,
y el aire, clamor de muerte.

Trini Reina

martes, 8 de marzo de 2011

Escena suspendida


Sobre la mesa,
flores secas,
esperpentos de un jardín disecado,
el polvo imperfecto
de las huellas del abandono,
alguna sombra mal avenida.

Un pliego de papel amargo,
que jamás aspiró al agua fértil de la palabra;
las gafas, sin lunas ni presencia,
la tinta, curtida del nunca uso.

La  pipa, vacía
de valor y tabaco;
el cenicero, cuarteado;
la cerilla, desangrada;
El esqueleto, carmesí
de de una vela suspendida.
Un libro de tapas apulgaradas
y fábulas del fracaso.

Bajo la mesa,
un manojo de cenizas,
evidencia contemplativa
de un almanaque inacabado.

Trini Reina ( Sevilla)

Página: " Trini Reina"

martes, 25 de enero de 2011

Una mujer...



Una mujer
desgarra el telón del silencio.
De sus manos
caen las retorcidas alianzas
que vejaron su existencia.
La sangre –ahora suya-:
espuma y aire.

Una mujer
deserta de la intolerancia
y derrota a la noche amarga.
El valor envuelve sus cabellos
y la voluntad fortalece
al corazón malquerido.

En sus entrañas agonizan
mariposas equivocadas
y estrena razón y alas
que la elevan de la mentira.

Una mujer
vislumbra los violetas del alba
y la confianza desborda su espíritu.
A mordisco arranca
la corteza a la esperanza,
hasta palpar sus ramas,
hasta beber su savia,
hasta que, a su renacer,
como olas templadas,
arriben las hojas áureas
de la victoria.

Trini Reina ( Sevilla)
Noviembre de 2009

Página: " Trini reina"