Por las columnas de un alcázar,
Se asomaron unos rizos,
Se asomó una gitana,
Se asomó un cabello rojizo.
Borbotean las aguas de las fuentes,
Borbotea la sangre de mi cuerpo,
Nada sabe la gente,
Y todo sabe tu pelo.
Duérmete en mi hombro y no preguntes,
Duerme y sueña con tu caballo grande,
Que un día nadie te culpe,
Por ser la dueña de mi arte.
Se detiene y canta,
Eso decía camarón,
Se despierta y baila,
Eso hace mi corazón.
Qué sienten los poetas andaluces,
Qué siente tu cuerpo,
Sed hombres de luces,
Sed jinetes vaqueros.
En la sombra del campo,
Se esconde una sabiduría,
En la perdiz y en su canto,
Se esconde una bulería.
Que el sol alumbre la giralda,
Que la luna sonría a la torre del oro,
Que el río se vuelva esmeralda,
Que tu cuerpo sea mi tesoro.
Para los poetas andaluces,
Para los artistas flamencos,
Para los que se sienten con luces,
Para los que se sienten toreros.
JUAN (JEREZ)