Nadie como tú… tan grande
para mirarme en tus ojos
limpios de miel y de menta,
para entender qué me dices,
cuando me aprietas las manos,
mirándonos frente a frente…
Para saber lo que sueñas
en las tardes de llovizna
de ese Jaén verde oliva,
que se arrisca, que se abraza
a sus montañas altivas.
Nadie como tú… tan grande,
para reír con tu risa,
para romperme las penas,
para quebrar las esquinas,
de mis raros sortilegios…
cuando quemaba el amor
en el altar de la vida.
para mirarme en tus ojos
limpios de miel y de menta,
para entender qué me dices,
cuando me aprietas las manos,
mirándonos frente a frente…
Para saber lo que sueñas
en las tardes de llovizna
de ese Jaén verde oliva,
que se arrisca, que se abraza
a sus montañas altivas.
Nadie como tú… tan grande,
para reír con tu risa,
para romperme las penas,
para quebrar las esquinas,
de mis raros sortilegios…
cuando quemaba el amor
en el altar de la vida.

Nadie como tú… tan grande,
para perderme en tu talle,
en tu cuerpo de misterios,
para perderme en tus calles…
veredas que azota el viento,
de esa vieja Andalucía,
guitarra que canta a España
en duendes de madrugadas
heladas de serranías…
en embrujos de tus besos
que me alimentan el alma…
No hay nada que nos detenga,
tus noches no tienen día ….
para perderme en tu talle,
en tu cuerpo de misterios,
para perderme en tus calles…
veredas que azota el viento,
de esa vieja Andalucía,
guitarra que canta a España
en duendes de madrugadas
heladas de serranías…
en embrujos de tus besos
que me alimentan el alma…
No hay nada que nos detenga,
tus noches no tienen día ….
JA Azpeitia
