¿Qué cantan los poetas andaluces de ahora?
¿Qué miran los poetas andaluces de ahora?
¿Qué sienten los poetas andaluces de ahora?

Cantan con voz de hombre..
¿pero dónde los hombres?

..con ojos de hombre miran,
¿pero dónde los hombres?

..con pecho de hombre sienten,
¿pero dónde los hombres?

Cantan, y cuando cantan
parece que están sólos...

Miran, y cuando miran
parece que están sólos...

Sienten,..y cuando sienten
¡parecen que están solos!..

¿Es que ya Andalucía
..se ha quedado sin nadie?

¿Es que acaso en los montes andaluces
..no hay nadie?

¿Es que en los mares y campos andaluces..
no hay nadie?

¿No habrá ya quien responda a la voz del poeta?
¿Quien mire al corazón sin muros del poeta?

¡Tantas cosas han muerto..

que no hay más que el poeta!

¡Cantad alto!
..Oiréis que oyen otros oidos.

¡Mirad alto!
Veréis que miran otros ojos...

¡Latid alto!
..Sabréis que palpita otra sangre...

No es más hondo el poeta..
en su oscuro subsuelo, encerrado...
Su canto asciende a más profundo
cuando , abierto en el aire..,
ya es de todos los hombres...

Rafael Alberti

Tercer Encuentro

martes, 13 de noviembre de 2012

HOY

HOY
 
Hoy no será un día más.
Hoy no voy a nombrarte,
no pronunciaré el nombre
de ninguna flor que no tenga perfume.
Hoy, silenciaré mi ira,
y ocultaré en la fisura de las rocas
todo el dolor asido en el costado.

Hoy...
Hoy, podrías salvarme
con una sonrisa

domingo, 11 de noviembre de 2012

CADA NOCHE


Cada noche lanzas al aire
la carne que te arrancan de cuajo.
Sepultas el dolor bajo la almohada
te abrazas a mi cintura
y bebes la vida que me sobra.
Me lanzas sonrisas
que quedan atrapadas en mi boca.
Tu mirada me traspasa, me aniquila.
Un gesto tuyo tensa mi piel y se vuelve seda.
Tus ojos en calma se mecen en los mios
hasta que el alba nos susurra
palabras inventadas

viernes, 9 de noviembre de 2012

Abandonó su sombrero...

Obra de Tamara Lempicka


Abandonó su sombrero
al aire de poniente.
 
A prisa cruzó
-sin meditarlo-
las líneas del agua,
arrebató rincones
al musgo,
desoyó censuras, 
asoleó distancias,
sustentó al delirio,
debilitó a lo imposible.
Sedujo veranos,
como pájaro que emigra,
y, convencida,
aguardó su llegada,
en los andenes de la aurora.

Y regresó la noche
y el sombrero
-que el poniente se llevara-
y el musgo
y los pájaros…

©Trini Reina

miércoles, 7 de noviembre de 2012

PROMETO


Prometo abrirte las puertas de acero

y no golpearte con mis manos…

dejar que pases sin condiciones,

que vibres en mi mar delicado,

derribando olas y dunas desinhibidas.


Prometo entregarte mi voz cadenciosa

para que se una sin cadenas a la tuya

y gritemos juntos en un eco bisado.


Prometo mirarte sin mesura alguna,

y emocionarme con lo que ves,

con lo que humildemente admiras,

con lo que sientes cuando besas el agua.


Prometo entregarte mis libros cantores

y leer los tuyos reclinado a nuestro universo.


Prometo no enfadarme

si  te ríes sin entenderme,

incluso si te enfadas

por no reírme con tus risas,

pero, mejor…  no te enfades.


Prometo poner en tus rudas manos

todo cuanto he creado para mí,

que tal vez necesites también para ti.


Prometo nadar en tu mismo mar ilusionado,

correr por la tierra depurada que pisas

y hacer que la verde hierba crezca

hasta acuñar nuestros años ignotos.


Prometo volar en tu mismo cielo azul,

con las aves que juntos hemos criado

y nombrado tantas y tantas veces

desde que nacimos en tu árido hogar.


Prometo alabarte cuando triunfes…

y si no, también,

 nuestra historia la hacemos juntos.


Prometo traerte flores blancas

para tus macetas estériles

y fértiles semillas para tu huerto.


Prometo descubrir las dos caras de la moneda

y que nos traiga la fortuna

sea cual fuere el preciado azar.


Prometo que te vas a curar conmigo

de todas tus aflicciones y amargos encuentros,

que sean los míos junto a las tuyos… mutuas.


Prometo arderme de ventura

y que tu vida sea una aventura

para perdernos con entereza en su dicha,

todos los días juntos mover ficha.


Y si he de prometer… prometo.

tener oído para tu voz,

garganta para tu oído,

olfato para tu paladar

y el gusto de olor a sal,

y manos para abrazar las tuyas.

lunes, 5 de noviembre de 2012

Ocaso



Ocaso,
donde los deseos 
sueñan en brazos del aire
que trae el roce de tu alma
despierta tras los años de letargo
y donde suspiro entre líneas 
de un poema donde te atrapo.
Rincones de penumbras
hablan de antiguas vidas
llenas de tendencias y evasivas.
Coherente luz, dame una flor
del jardín de mis ausentes
y deja que susurre 
delirios de amor
en mis oídos.
Su aroma, el tuyo, el mío,
envuelve el tacto de seda
de esta piel que te suspira.


(Del poemario ©  “Penumbras”)

(Imagen: Brooke Shaden)

sábado, 3 de noviembre de 2012

Junto a la orilla


Junto a la orilla,
la mujer
es puñal de luz
hiriendo de muerte
a la noche.

El mar la convoca,
la palpa,
la seduce,
la ciñe,
la empapa.
El mar…
quejido de ida y vuelta
desgajando el silencio
en que su piel se hiela.

En la arena,
el primer sol descubre
-entre plumas y algas-
las sandalias
-alineadas con esmero-
y la blusa
que el agua rechazara.

Y en el aire
se hace ala
la aguda ausencia
de la que ya no es.

©Trini Reina

jueves, 1 de noviembre de 2012

ENCONTRÉ LOS LABIOS DE LA TARDE


Encontré los labios de la tarde

entreabiertos,

entre el arrullo de la hora viva

en un cándido capuccino encontrado,

de nacarada espuma.

Adormilando los sentidos

parpadeé sentado, disciplinado,

reloj ausente y volátil,

mientras una voz distante y apasionada,

me susurraba halagos de juventud.


¡Ay, pequeños placeres!

¡Ay, plaza de la Flores de primavera acicalada,

que se contonea, gitana niña,

ante mi mirada sin rasguños!


El tiempo se recrea plácidamente

entre mis ojos enmarcados en el pretil

de la tarde,

y la brisa del mar

juega al escondite

con el néctar de las flores,

un relajado momento en una foto

se inmortaliza en mis pupilas,

acariciadas por las olas de mi dicha.


Celebro el día junto a ti,

porque hay un mañana que acariciar…

un mañana para hablar,

simplemente… para vivir.