¿Qué cantan los poetas andaluces de ahora?
¿Qué miran los poetas andaluces de ahora?
¿Qué sienten los poetas andaluces de ahora?

Cantan con voz de hombre..
¿pero dónde los hombres?

..con ojos de hombre miran,
¿pero dónde los hombres?

..con pecho de hombre sienten,
¿pero dónde los hombres?

Cantan, y cuando cantan
parece que están sólos...

Miran, y cuando miran
parece que están sólos...

Sienten,..y cuando sienten
¡parecen que están solos!..

¿Es que ya Andalucía
..se ha quedado sin nadie?

¿Es que acaso en los montes andaluces
..no hay nadie?

¿Es que en los mares y campos andaluces..
no hay nadie?

¿No habrá ya quien responda a la voz del poeta?
¿Quien mire al corazón sin muros del poeta?

¡Tantas cosas han muerto..

que no hay más que el poeta!

¡Cantad alto!
..Oiréis que oyen otros oidos.

¡Mirad alto!
Veréis que miran otros ojos...

¡Latid alto!
..Sabréis que palpita otra sangre...

No es más hondo el poeta..
en su oscuro subsuelo, encerrado...
Su canto asciende a más profundo
cuando , abierto en el aire..,
ya es de todos los hombres...

Rafael Alberti

Tercer Encuentro

miércoles, 5 de marzo de 2014

ANTE TODO MUJER















            A las mujeres que trabajan:
            con disminuidos psíquicos

Ante todo mujer...
mujer trabajadora:
esposa, madre o hija;
día a día, hora a hora,
laborando la vida.

Hay trabajos livianos,
trabajos que no implican...
basta seguir el rumbo
que marca la rutina.

Mas, sin embargo en otros,
las fuerzas necesitas:
la fuerza del espíritu,
el alma y la sonrisa.

Se trata de sacar
agua de un pozo seco;
un suspiro de luz
que abra el entendimiento;

de restañar heridas
y enseñarles caminos,
no dejarlos al yugo
que les fijó el destino.

Haz que en su oscuridad
siempre brille una estrella,
que puedan caminar
como otro ser cualquiera.

Quítales las espinas
que la vida les dio,
sé maestra y amiga,
haz de la ortiga: flor.

Regálales ternura,
regálales cariño,
que ellos, al fin y al cabo,
tienen mentes de niño.

Ya sé que estás cansada,
que tu trabajo es duro;
que es darse de cabeza
contra distintos muros.

Total abnegación
requiere tu quehacer,
dejas en el empeño
jirones de alma y piel.

No te des por vencida,
¡sigue siempre adelante!;
tu salario será
el que tú misma marques:

que no hay oro en el mundo
para poder pagarte
tanta dedicación,
a seres especiales.

En  el deber cumplido
tendrás tu recompensa,
te darán mil por uno
a cambio de tu entrega,

no hay mayor alegría
que las cosas pequeñas:
un beso... una palabra
o una mirada tierna.

Ya sé que estás cansada...
¡pero sigue adelante!
haciéndoles la senda
algo más agradable….

....Puede que sus sonrisas
sirvan para alentarte.

 ©Carmen Aguirre

lunes, 3 de marzo de 2014

 

LA MANCHA

Unos molinos de viento
me salieron al camino,
tierra de hidalgo y pollino
donde narró aquel evento ...

el escritor más divino.

En el pueblo las campanas,
-y en el campanario un nido-
repicando en las mañanas
a las horas más tempranas
doblando alegre el tañido.

Las aspas girando al viento
van formando remolino;
y en su lento movimiento
llegas al convencimiento
de ver gigante al molino.

Sol que traspasa el ambiente,
tono en blanco y amarillo,
sin nube que le haga frente
ni aire que desaliente,
o niebla que quite brillo.

Con aspas y aves al viento,
es tierra de pan y vino
posada y alojamiento,
para el que emprende camino
en busca de un aposento.

. 
Ángeles Asensio.
http://asensios.blogspot.com.es/
 



Poetas andaluces de ahora

 
 
 
 
 
 
 
Somos verso y fantasía
una estrofa al recitar,
el perfume de las rosas,
la sonrisa del juglar.
 
Somos eco de canciones
que se elevan más, y más,
como vuelo de palomas
con la música de un vals.
 
Somos ...¡mucho más que eso!
armonía y variedad
en un grupo de poetas
andaluces de verdad.
 
 
Ángeles Asensio
 
 
 
 
 
 
 

sábado, 22 de febrero de 2014

 
 
 
 

domingo, 9 de febrero de 2014

EL PESO DEL DOLOR
                             (Imagen de la red)

Amanecemos cada día
con el peso del dolor a las espaldas.
Vomitamos el esplendor de los espejos
al lado del crisol amargo
                            de nuestros sueños rotos.
Nos invade la semilla cruel
del desaliento matutino de las clepsidras
con el peso vil, con la gélida pantomima
de una mirada de espanto
que se enrosca,  como una espiral de sombra,
                            en el corazón sediento.
Anochecemos nuestra esperanza
como anochece la tarde
de nuestra ausencia.

Anclada en el  contorno
amargo de nuestro dolor,
una lágrima que emana silenciosa
en la fontana del llanto
que surge de nuestro pecho,
                            brota de nuestros ojos
y recorre los desolados senderos
de nuestras mejillas, hiriendo nuestra piel,
                            con sus salados cristales.
http://trabajosdeencarna.blogspot.com
POEMA PUBLICADO EN LA REVISTA DE CREACIÓN LITERARIA Y PLÁSTICA "ALDABA"  nº 23. EDITADA POR LA ASOCIACIÓN ARTÍSTICO LITERARIA ITIMAD DE SEVILLA. INVIERNO 2014.
. 
AMANECER
.
    Llega ya el amanecer...
y con los claros del día
de nuevo se puede ver
el bullicio en la masía,
cuando empieza a renacer
su festín de algarabía.
 
Se dibuja en la colina
los tonos de una paleta
que le da el verde a la encina
y el morado a la violeta,
formando esa bambalina
que adorna cada meseta.
 
¡Y comienza el festival
del sol besando las viñas,
encendiendo en el fruta
-igual que si fuesen niñas-
las uvas como cristal
que adornan nuestras campiñas!
 
Pinceladas de colores
una villa te dibujan,
donde sus tiestos de flores
en los balcones se empujan,
mostrando un cuadro, ¡señores!,
de imágenes que te embrujan
.
mientras se viste de albor
la aurora, para que empiece
en la cascada del río
ese juego encantador
de agua y sol, que aparece
de colores el vacío.
.
Borra la noche del cielo
su alba, cuando amanece
formando ese revuelo
de matices que te ofrece.
.
Ángeles Asensio

martes, 4 de febrero de 2014

VOZ

Cuántas inclinaciones ante mi eco. El racimo uniforme, cellos en tiralíneas, sonatas en do menor y acústica biennacida. El paladar. Una fuente, una sopa de letras. Un carmín en las manos de unos labios. Mis pómulos, tus pómulos, tus ojeras en mis silbidos. ¡Ay!..Esa voz que inclinó su frente a la media mía, el volumen que despierta el aire. Al alba, corre...corre, que se me escapa el epílogo en esa cartera del viento. No lo ves, atesora letras como la vid. Un simple comienzo en el final de una maqueta.