¿Qué cantan los poetas andaluces de ahora?
¿Qué miran los poetas andaluces de ahora?
¿Qué sienten los poetas andaluces de ahora?

Cantan con voz de hombre..
¿pero dónde los hombres?

..con ojos de hombre miran,
¿pero dónde los hombres?

..con pecho de hombre sienten,
¿pero dónde los hombres?

Cantan, y cuando cantan
parece que están sólos...

Miran, y cuando miran
parece que están sólos...

Sienten,..y cuando sienten
¡parecen que están solos!..

¿Es que ya Andalucía
..se ha quedado sin nadie?

¿Es que acaso en los montes andaluces
..no hay nadie?

¿Es que en los mares y campos andaluces..
no hay nadie?

¿No habrá ya quien responda a la voz del poeta?
¿Quien mire al corazón sin muros del poeta?

¡Tantas cosas han muerto..

que no hay más que el poeta!

¡Cantad alto!
..Oiréis que oyen otros oidos.

¡Mirad alto!
Veréis que miran otros ojos...

¡Latid alto!
..Sabréis que palpita otra sangre...

No es más hondo el poeta..
en su oscuro subsuelo, encerrado...
Su canto asciende a más profundo
cuando , abierto en el aire..,
ya es de todos los hombres...

Rafael Alberti

Tercer Encuentro

lunes, 29 de julio de 2013

Decepciones

La primera decepción
te pesa,
profunda, en el bolsillo
Se hunde lenta
roza, escuece
araña el fondo de hilo..
La segunda decepción
deshace,
abre una boca de alivio
y la ensancha a dentelladas
labra un túnel de desagüe
La tercera decepción
no pesa,
ni se hunde, ni te escuece
ni deshace más tu fondo
La tercera decepción
se va
deslizándose suave,
igual que irán las siguientes,
como un río no preciso
hacia un mar más vulnerable

Amaya Martín.

5 comentarios:

Francisco Espada dijo...

¡Genial, Amaya, un bello poema que habla del ser!

Omar enletrasarte dijo...

muy bueno!
saludos

Miguel Alvarez Morales dijo...

¡Qué técnica!

Carmen Aguirre dijo...

Genial
muy Bueno
y con Técnica...

A mí me toca el alma
tus decepciones.
Abrazos mi poeta Amaya.

Azpeitia Aleph dijo...

¿Tecnica...?...¡No!...Inspiración, poderío de la palabra que llega e inunda todo...Con técnica no se puede escribir esta maravilla de poema, que dan ganas de llevarlo como una estampita del niño Jesús en la cartera, para leerla de vez en cuando...un abrazo a todos desde azpeitia