¿Qué cantan los poetas andaluces de ahora?
¿Qué miran los poetas andaluces de ahora?
¿Qué sienten los poetas andaluces de ahora?

Cantan con voz de hombre..
¿pero dónde los hombres?

..con ojos de hombre miran,
¿pero dónde los hombres?

..con pecho de hombre sienten,
¿pero dónde los hombres?

Cantan, y cuando cantan
parece que están sólos...

Miran, y cuando miran
parece que están sólos...

Sienten,..y cuando sienten
¡parecen que están solos!..

¿Es que ya Andalucía
..se ha quedado sin nadie?

¿Es que acaso en los montes andaluces
..no hay nadie?

¿Es que en los mares y campos andaluces..
no hay nadie?

¿No habrá ya quien responda a la voz del poeta?
¿Quien mire al corazón sin muros del poeta?

¡Tantas cosas han muerto..

que no hay más que el poeta!

¡Cantad alto!
..Oiréis que oyen otros oidos.

¡Mirad alto!
Veréis que miran otros ojos...

¡Latid alto!
..Sabréis que palpita otra sangre...

No es más hondo el poeta..
en su oscuro subsuelo, encerrado...
Su canto asciende a más profundo
cuando , abierto en el aire..,
ya es de todos los hombres...

Rafael Alberti

Tercer Encuentro

lunes, 25 de marzo de 2013

Mi primera soleá ( JA Azpeitia)


MIS PRIMERAS SOLEARES…

 

Me llega tu cante amargo…

En los pliegues de mi alma

no tengo nada guardao…

 

que destiña mi querer

pa ese ser tan especial

al que  llamo mi mujer…

 

Se me clava en lo más hondo,

no son palabras que duelan,

solo remueven mi fondo.

 

Porque trajino esa historia

de otros labios que besaron

y  abrazaron tu memoria.

 

Manos perdías de un hombre

que dibujaron tu pelo

y se aprendieron tu nombre…

 

En ese cuerpo de mimbres

se han apagado las sombras

no hay recuerdos pa sentires…

 

Hoy nos crece sin saberlo

un sentimiento que canta…

un amor que no es deseo,

 

 la fuerza que nos desnuda

a los dos sin miramientos…

Un amor que nos inunda,

 

que no está envuelto en mentira,

porque tiene sus raíces

en la soleá  que inspira

 

estos versos apretaos

de a ocho pa los que entienden…

pa los demás… van sobraos…
 

 JA Azpeitia

1 comentario:

Antonio Capilla dijo...

Sí señor. La brevedad de las soleares es como una cerbatana dirigida al corazón. Un abrazo, Antonio.